LAS ESTACIONES DEL AÑO
Agosto 30th, 2007 by carfranVivÃÂa de lismosna. Amaba la primavera; en ella, el parque se llenaba de gente y sobre todo, de niños, niños que jugaban con él y le daban miguitas de pan.
Aquella privamera conoció a Carlitos. Todos los dÃÂas jugaba con él. SabÃÂa dónde tenÃÂa su casa pero jamás osó tocarlo.
Llegó el verano y con él, los grandes calores. Un dÃa Carlitos no volvió. él guardaba los alimentos que encontraba y ahorraba gran parte de ellos para poder afrontar el invierno.
Pero un dÃÂa, unos niños encontraron su casa en la rama de un árbol y lo arrantraron. el pobre pajarillo se entristeció por la malicia de los niños y empezó a contruir otra nueva.
El otoño hizo su presencia y se encontró sin comida, puesto que ésta se habÃa perdido junto con el nido destruido. El esfuezo que habÃa realizado en primavera, habÃÂa resultado estéril.
Las primeras nieves hicieron su presencia. El pajarillo se puso al abrigo de las desnudas ramas de un árbol. Los dÃÂas se sucedieron monótonamente y sus fuerzas desfallecÃan, le abandonaban poco a poco por la falta de alimento.
Las fuerzas le fallaron y cayó al suelo.
Nunca supo el tiempo que permaneció allÃ, tirado en el suelo, sólo recordó, más tarde, como era transportado a algún lugar y el agradable calorcillo que sintió.
Cuando despertó de su letargo, se encontró entre las manos de su amigo Carlitos, que le daba calor y que le cuidó esmeradamente.
Cuando llegó otra vez la primavera, en agradecimiento, el pajarillo llenaba todo los diÂas, con sus alegres trinos, la casa de su amigo. Jamás volvió a sentirse solo, habia encontrado algo muy codiciado por él, la amistad.
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